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Llevo 14 años haciendo páginas web y 9 trabajando como consultor SEO. Y
desde febrero de este año no escribo código: todo lo que desarrollo, incluida
la web en la que estás ahora mismo, lo hago con agentes de IA tipo Claude Code
o Codex.
De rehacer mi propia web salió el Kit Web IA: una carpeta
con archivos de instrucciones que le marcan el camino al agente, para que el
resultado no sea la típica web genérica vomitada en dos prompts y para que
nada de lo que hoy te trae visitas o dinero se pierda por el camino. El kit es
gratis y lo tienes en el recuadro de aquí arriba.
Esta guía es la versión escrita, ordenada y ampliada del vídeo. Aquí está lo
que allí conté por encima para no alargarlo: los problemas típicos de migrar
una web que ya funciona, la parte de seguridad de darle accesos a una IA, y
las diferencias entre rehacer tu web o empezar desde cero.
¿De verdad se puede crear una web con IA que esté bien hecha?
Hay mucha gente convencida de que la IA te hace una web resultona por fuera
pero floja por dentro: con carencias de seguridad, de SEO, de accesibilidad.
Después de hacer varias webs delegándoselo todo a la IA, te puedo decir que sí
se puede, y que el problema casi nunca es el modelo.
El problema es pedirle «hazme una web» y quedarse tan ancho. Es como
decirle a un arquitecto «hazme una casa» sin más especificaciones: cuando te
la entregue y no tenga jardín, no será culpa del arquitecto, es que nadie se
lo ha pedido. Con la IA pasa exactamente igual. Si no le pides una buena base
SEO, no tiene por qué hacerla.
Y añadir la coletilla «que posicione bien en Google» al final del
prompt no es pedirle un buen SEO.
El kit existe para eso: para que no tengas que saber qué hay que pedirle.
Las buenas prácticas que yo aplicaría como profesional ya están escritas en
sus archivos, y el agente las sigue solo.
Para quién es esta guía (y para quién no)
El kit funciona bien para webs de servicios y corporativas: la típica web
de un freelance o de un negocio local, tengas histórico de SEO que conservar o
no. La web resultante es prácticamente estática, con el mínimo PHP necesario,
y se aloja en cualquier hosting compartido normal.
Este kit no es para:
Tiendas online. Da igual que vendas un producto o cien:
un ecommerce necesita carrito, pedidos y una gestión que este kit no monta.
Cobrar una reserva o una sesión sí entra (mi web lo hace); un catálogo con
carrito, no.
Webs que editan otras personas no técnicas. Aquí todo
cambio pasa por pedírselo a la IA, y eso funciona cuando la web es tuya.
Quien publica a diario desde un panel y no quiere ni
oír hablar de editar con IA. Un panel sencillo se puede pedir al acabar (lo
cuento más abajo), pero si tu flujo de trabajo vive en un panel desde el
minuto uno, este kit te va a estorbar más que ayudar.
Y una cosa más, que en el vídeo también digo: esto no sustituye el trabajo
de un buen SEO, ni el de un buen copy, ni el de un estratega de marca. Lo que
evita es lo contrario, la web bonita sin base que sale de un prompt vago. Con
el kit tienes un suelo sobre el que después sí se puede trabajar en serio.
Qué es el Kit Web IA
Una carpeta con archivos de texto en formato Markdown. Nada más, y con eso
basta: esos archivos definen el contexto y las directrices que el agente sigue
mientras construye tu web.
La estructura del kit, tal como la explico en el README del repositorio.
La carpeta entera es tu proyecto. Guárdala: después de publicar, hace de panel de administración.
AGENTS.md y CLAUDE.md: las reglas del proyecto. El
primero es el estándar que lee cualquier agente (Codex, por ejemplo); el
segundo es la versión para Claude Code y apunta al primero.
fases/: las instrucciones de cada fase de trabajo.
Cuatro archivos para tres fases, porque la fase 1 tiene dos variantes según
si partes de una web o de cero.
docs/: aquí escribe el agente. El inventario de lo que
no se puede perder, las mejoras que propone, las decisiones que vas
tomando.
web-vieja/: donde se descarga tu web actual, solo para
leerla.
web-nueva/: donde se construye la nueva. Es lo único
que acaba subido al servidor.
.secrets/: las credenciales (FTP, base de datos), fuera
del alcance de todo lo demás.
La idea de fondo: en vez de un prompt larguísimo que se pierde cuando la
conversación se alarga y se compacta, las directrices viven en ficheros que el
agente recarga siempre, y toda decisión queda escrita en docs/.
Puedes cerrar la conversación y abrir otra mañana, que el agente recupera el
estado leyendo los ficheros, sin fiarse de la memoria del chat.
Lo que necesitas antes de empezar
Claude Code o Codex, la aplicación de escritorio de
cualquiera de los dos. No hace falta que hayas usado nunca ninguno: es un
chat normal al que le indicas sobre qué carpeta del ordenador quieres que
trabaje. El kit es compatible con ambos.
Un modelo puntero. De los que tengas disponibles, usa
el mejor. Yo en el vídeo trabajo con Opus 5.
Una copia de seguridad de tu web actual, si la tienes.
El propio kit se niega a empezar sin ella, y lo hace por tu bien.
Tu hosting de siempre. No hay que contratar nada nuevo.
Entre media hora y dos horas de tu atención, repartidas
en responder preguntas y tomar decisiones. El código lo pone la IA; el
criterio sobre tu negocio lo pones tú.
Las 3 fases para hacer tu web con IA, paso a paso
Todo empieza abriendo el agente dentro de la carpeta del kit y escribiendo
algo tan poco solemne como «Lee AGENTS.md y empieza la fase 1». A partir de
ahí, él te va guiando.
Mi primer prompt en el vídeo. El agente lee el contexto, ve que mi web ya existe y arranca la auditoría preguntando por la copia de seguridad.
Fase 1 · La auditoría de tu web actual
Antes de escribir una línea de la web nueva, el agente audita la vieja. Con
el código delante y escrapeando la web publicada a la vez, porque el código
dice lo que la web intenta hacer y el HTML servido dice lo que hace de verdad.
De ahí salen dos documentos:
El inventario: todo lo que no se puede perder. URLs,
redirecciones, titles y descriptions, datos estructurados, el texto que
posiciona, los formularios con lo que tienen detrás, la analítica, hasta el
botón de WhatsApp si lo hay. Punto por punto y comprobable.
Las mejoras: las carencias que ha ido viendo por el
camino. No arregla nada por su cuenta: son oportunidades que tú decidirás
en la fase 2.
El inventario de mi web: las 30 URLs que existen, cada una con su plantilla. Esta lista pasa a ser sagrada.
Una de las primeras preguntas que te hará es cómo le das acceso al código,
y merece la pena dárselo: sin código solo puede auditar lo público, y se
quedan fuera las redirecciones, la configuración del servidor y todo lo que
pasa por detrás de un formulario.
Las opciones de acceso, de más cómoda a más prudente. Cada una con su recomendación y sus consecuencias.
En mi caso la auditoría tardó unos 15 minutos, más el rato de contestar sus
preguntas del principio: si hay copia de seguridad, cómo le doy el código, con
qué está hecha la web y qué hosting tengo.
Fase 1, variante · La entrevista, si empiezas de cero
Sin web anterior no hay nada que auditar, y el peligro cambia de sitio: ya
no es perder algo, es que la IA se invente lo que le falta. El copy, los
precios, los testimonios no se pueden copiar de ningún sitio, y una IA rellena
esos huecos con texto verosímil sin avisar. Así que la fase 1 se convierte en
una entrevista: qué vendes, a quién, qué te diferencia con pruebas, qué
material real tienes (testimonios con permiso, logos, casos), qué tiene que
hacer el visitante en cada página. Lo que no exista no aparece en la web, ni
siquiera «de ejemplo»: un hueco sin material se queda marcado como pendiente,
no relleno con paja.
Fase 2 · Decisiones primero, código después
Aquí está la regla que más me gusta del kit: no se escribe ni una línea de
código con decisiones abiertas. El agente repasa contigo el inventario por si
quieres cambiar algo a propósito, te presenta las mejoras ordenadas por lo que
más gana por menos trabajo, te pregunta qué debe tener la web nueva que la
vieja no tenía, y cierra contigo la dirección de diseño.
Una de las preguntas de la fase 2 en mi caso. Cada opción viene argumentada, y siempre puedes escribir la tuya.
Para el diseño, si no tienes nada decidido, te prepara dos o tres mockups
de tu página principal con tu contenido real, nunca con textos de relleno, y
eliges línea. Yo en el vídeo le rechacé los tres, porque traía un diseño
propio muy trabajado de antes (este estilo de bloc de notas que estás viendo),
y se adaptó sin rechistar. Eso sí: empeñarse en una idea propia muy concreta
multiplica el tiempo. Es legítimo, pero conviene saber que ese coste es una
elección, no una obligación del método.
La de antes tampoco estaba mal, ojo. Pero ya no me representaba.
Mi web anterior, la que el kit auditó.Y la nueva, construida en la fase 2 sobre el diseño que yo le pasé.
El resto de la fase es desarrollo: el agente construye plantilla a
plantilla dentro de web-nueva/, marcando el avance en un plan
escrito, conservando las URLs exactas y los textos que posicionan. Y aviso de
algo que en el vídeo se ve muy bien: la primera versión de las páginas
interiores me la entregó casi sin estilos, en texto plano. Un prompt de
colleja después («no has respetado la línea de la home, mejora estéticamente
esas landings») las dejó en condiciones. Esto va así: es un proceso de
iterar con el agente, no un botón mágico.
Una landing después de la colleja: flechas, notas al margen y los testimonios ya integrados en el estilo.
Fase 3 · Verificación y publicación
Con la web terminada, el agente coge el inventario y lo comprueba punto por
punto contra la web nueva. Cada punto acaba en uno de tres estados: conservado
(con su prueba), roto (falta o cambió sin que sea una decisión) o cambiado a
propósito (con la aprobación anotada). A publicación no se llega con rotos
abiertos.
Después vienen las tres pruebas que no se delegan. El agente puede leer el
código de un formulario y decirte que está bien conectado, y eso no es lo
mismo que el correo llegando a tu bandeja. Así que toca hacerlas con el dedo:
enviar el formulario de contacto de verdad, suscribirte con un correo real, y
completar un pago si tu web cobra. Media hora manual que no es opcional si la
web te da de comer.
Y por último, publicar. Si le has dado FTP, lo hace él, con tu aprobación
explícita en ese momento. Antes de subir nada confirma con evidencia que la
carpeta de destino es la que sirve tu dominio de verdad, y lo que hubiera en
el servidor no se pisa: se archiva en una subcarpeta con fecha, por si
acaso.
¿Rehacer tu web o crearla desde cero? Qué cambia
El método es el mismo y las fases 2 y 3 no cambian. La diferencia está en
la fase 1 y en el peligro que acecha en cada caso:
Si rehaces, el peligro es perder: tráfico orgánico,
redirecciones de hace años, el formulario conectado a lo que sea que tengas
detrás. Por eso se audita todo antes de tocar nada y por eso el inventario
manda.
Si empiezas de cero, el peligro es que la IA invente.
Por eso el inventario sale de entrevistarte, cada afirmación lleva su
origen, y en la fase 3 se comprueba además que ningún hueco pendiente se
rellenó solo por el camino.
Hay un caso intermedio bastante habitual: tienes web, pero está hecha unos
zorros, tiene diez años y no quieres aprovechar nada. Puedes ir directo a la
entrevista. Ahora bien, si esa web recibe algo de tráfico, yo la auditaría
igualmente, aunque solo sea para heredar las URLs y las redirecciones: es lo
que más se agradece haber conservado seis meses después.
Migrar una web que ya funciona: los problemas reales
Esta es la parte que más se subestima al rehacer una web, con IA o sin
ella. Estas son las averías que más veces aparecen, y las que el kit vigila
una a una:
Cambiar el formato de las URLs. Para mantener el SEO es
casi indispensable conservar las direcciones de la web antigua tal cual, y
el error habitual es rehacerlas «porque la web nueva funciona distinto» y
taparlo con redirecciones. El kit lo hace al revés: la web nueva se moldea
para responder en las URLs viejas exactamente, y el 301 queda como último
recurso para lo poco que de verdad no se pueda conservar. Ojo también con
las redirecciones que ya tenías configuradas: se pierden en casi todos los
rediseños y nadie se entera hasta meses después.
El texto que posiciona. Al remaquetar se tiende a
reescribir, y con el texto se va lo que traía visitas. En el kit los textos
no se reescriben sin aprobación explícita.
Lo que hay detrás de los formularios. Mirando solo la
web pública, un formulario es un formulario. Que envíe por correo, que
guarde en base de datos o que esté conectado a un calendario y a una
pasarela de pago solo se ve con acceso al código.
La analítica y los píxeles. Se caen en cada rediseño
del mundo y nadie lo nota hasta el mes siguiente. Y no basta con que el
código esté puesto: los eventos de conversión tienen que seguir midiendo lo
mismo.
Los datos estructurados y las metas sociales. Schemas,
Open Graph… invisibles a simple vista, así que nadie los echa de menos hasta
que alguien comparte la web por WhatsApp y sale sin imagen.
De averías más técnicas (capas de caché sirviendo lo viejo, la subida
aterrizando en la carpeta equivocada del servidor, parámetros que se pierden
por el camino) no te tienes que preocupar tú: están escritas en las
directrices del kit y es el agente quien las vigila. De hecho, un par de ellas
están ahí porque me las comí yo publicando esta misma web, y ese es el
circuito que quiero para el kit: cada tropiezo real de alguien acaba escrito
en las directrices para el siguiente.
¿Es seguro dejar que una IA toque tu web?
La respuesta honesta: es una balanza entre comodidad y riesgo, y dónde
poner el punto lo eliges tú.
Cuanto más acceso le das (FTP, base de datos, servidor), más cosas hace
sola y menos trabajo manual te queda. Y a la vez, por muchas instrucciones que
le escribas, ninguna IA es fiable al 100%: siempre queda un porcentaje pequeño
de que se le vaya la olla y te haga un destrozo. Yo tengo proyectos donde
apenas le doy accesos y me toca copiar y pegar a mano, y otros donde tiene
acceso completo al servidor. Los dos planteamientos son válidos.
Lo que el kit hace de serie para que esa balanza no sea una ruleta:
Copia de seguridad antes de nada. No es negociable: el
agente no empieza sin confirmarla.
Las credenciales viven en .secrets/ y solo
ahí. No se pegan en el chat, no se citan en las respuestas, no acaban en
ningún documento del proyecto.
web-vieja/ es solo lectura. Tu web
descargada puede llevar secretos dentro (un wp-config.php trae
las claves de la base de datos); de ahí no se copia nada a ningún otro
sitio.
La web en producción no se toca durante las fases 1
y 2. Publicar es un paso aparte, al final, con tu aprobación explícita.
Al servidor sube solo el contenido de
web-nueva/. Nunca la carpeta entera del kit, que
publicaría credenciales y documentación interna.
La plantilla de credenciales del kit, vacía. Se rellena en tu ordenador y no viaja a ningún sitio.
Y un matiz que el propio kit sugiere y que mucha gente pasa por alto: si tu
hosting permite crear una cuenta FTP limitada a la carpeta de la web, dale esa
al agente en vez de la principal. Menos alcance, menos susto posible.
Lo legal, de serie
Las carencias de RGPD son de lo más común en webs pequeñas, y el
propietario no suele saber ni que existen. El kit las busca durante la
auditoría: analítica cargando antes de que nadie acepte nada, formularios sin
casilla de consentimiento o sin la información básica al lado, políticas que
no cuadran con lo que la web hace de verdad. Y la web nueva las corrige al
construir, porque en obra cuestan casi nada: casillas sin premarcar, la
información de primera capa junto a cada formulario, banner de cookies solo si
de verdad hace falta (y que bloquee de verdad, no de decoración), y las
páginas legales enlazadas desde el pie.
Con la advertencia que también está escrita en el kit: esto ayuda a
cumplir, pero no es asesoría jurídica. Los textos legales los pones tú o tu
asesor, y si tu negocio maneja datos sensibles o vende online, pásalo por un
profesional.
Después de publicar: los cambios también se piden a la IA
La web nueva no trae panel de administración, y no es un descuido. Si la
has creado con IA, los cambios del día a día se piden igual: abres el agente
en la carpeta del kit, le dices «súbeme el precio de tal servicio» o «añade
este testimonio», y él edita y sube. La carpeta hace de panel, con la ventaja
de que el inventario, las decisiones y el histórico siguen ahí: lo que tu web
tiene hoy pasa a ser lo que no se puede perder mañana.
¿Y si de verdad quieres un panel, porque gestionas un blog y te resulta más
cómodo un formulario que un prompt? Se lo pides al final: «ahora hazme un
panel de administración para gestionar esto y aquello». Te hará uno pequeño,
con usuario y contraseña, acotado a lo que necesites tocar desde ahí. Si la
web fuese para un cliente que no va a usar IA, ese panel dejaría de ser
opcional; pero este kit está pensado para tu propia web.
Preguntas rápidas
¿Necesito saber programar?
No. Necesitas saber contestar preguntas sobre tu negocio, que es distinto.
Lo técnico (el stack, las redirecciones, el sitemap) lo decide y lo escribe el
agente siguiendo las reglas del kit.
¿Cuánto cuesta hacer una web con IA así?
El kit es gratis. Pagas lo que ya estés pagando: tu suscripción de Claude o
de ChatGPT y tu hosting de siempre.
¿Cuánto se tarda?
Depende de cuánto quieras pulir, sobre todo en diseño. Mi caso está
grabado: la auditoría fueron unos 15 minutos más mis respuestas, y el grueso
de la web salió en una tarde. Con un diseño propio muy particular, como el
mío, súmale las horas que quieras dedicarle a iterar.
¿Funciona si mi web actual es WordPress?
Sí. WordPress puede ser el origen (se audita y se migra desde él, plugins
incluidos), pero no el destino: la web que sale no lleva CMS. El kit trae
instrucciones específicas para ese caso, porque medio WordPress son plugins
haciendo cosas que nadie recuerda.
¿Con qué IA funciona?
Probado con Claude Code y preparado para Codex: AGENTS.md es el estándar
que leen los dos. Cualquier agente que trabaje sobre una carpeta con ficheros
de contexto debería apañarse.
¿Me garantiza esto posicionar en Google?
No, y desconfía de quien te lo garantice. Lo que te llevas es la base
técnica y de contenidos bien hecha, y la tranquilidad de no perder lo que ya
tenías posicionado. El SEO de verdad, si tu sector lo pide, viene después y
sobre este suelo se puede construir.
Y si usas el kit, cuéntamelo, en los comentarios del vídeo o donde me
encuentres. Mejora con casos reales: lo que se te encalle a ti acabará resuelto
en las directrices para el siguiente que se lo descargue.
Nota de transparencia: esta guía la ha redactado
Claudia OS, mi
asistente de IA con el que trabajo a diario, a partir de dos fuentes mías:
el repositorio del kit y el vídeo donde rehago mi web en directo. Yo la he
revisado entera y he corregido lo que no cuadraba antes de publicarla. Las
capturas son fotogramas del propio vídeo.
Descarga gratis el Kit
Aquí es donde algunos te piden el email para descargarte lo que quieres. Yo también te lo pido, pero sin peaje.
Suscribirte a la newsletter es completamente opcional, y no quiero que lo hagas si no te interesa lo que escribo.
Los datos que dejes en este formulario los trata Sergi Ruiz,
responsable de esta web.
Finalidad: gestionar tu alta y enviarte la newsletter.
Legitimación: tu consentimiento.
Destinatarios: la suscripción se gestiona en Substack, la plataforma desde la que se envía la newsletter.
Derechos: puedes ejercer los de acceso,
rectificación, limitación y supresión escribiendo a sergi@sergiruiz.es,
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